Microbiota uterina: la influencia en la implantación de embriones
Se trata de un conjunto de microorganismos que debe estar equilibrado ya que su composición puede influir en el éxito de los tratamientos de Reproducción Asistida.
Buenos Aires, 21 de diciembre de 2023.- Existen diversos factores que pueden influir en la concepción, entre ellos el desequilibrio en la microbiota vaginal y uterina. En el caso de las mujeres que realizan tratamientos de Reproducción Asistida para buscar el embarazo, se recomienda evaluar la microbiota a través de un test de cribado para evaluar el endometrio a nivel microbiológico, denominado EMMA, ya que la implantación -o no- de embriones depende del estado de salud endometrial del útero.
La microbiota es la comunidad de microorganismos que habitan en los órganos y puede ser intestinal o vaginal. En el primer caso, un desequilibrio puede afectar la función digestiva y conducir a trastornos gastrointestinales, provocando síntomas como diarrea crónica o estreñimiento y distención abdominal. En el segundo, una alteración de la microbiota puede estar relacionada con síntomas vinculados a las infecciones vaginales, tales como la micosis vaginal y la vaginosis bacteriana, entre otros.
Cuidados ginecológicos
“La microbiota vaginal crea un entorno ácido en la vagina, lo que hace que dificulte el crecimiento de otras bacterias patógenas”, explica la Dra. Tania Mielnikowicz, especialista en Medicina Reproductiva de WeFIV y agrega: “Hay estudios que se realizan a través de una biopsia de endometrio, en los cuales se han comprobado y estudiado las bacterias que forman la microbiota uterina y que nos aportan una gran información a los especialistas en fertilidad, indicándonos el estado de salud endometrial o uterina de una paciente para recomendar, ya sea tratamientos probióticos o para diagnosticar, por ejemplo, fallos de implantación”.
En términos de la profesional, “los probióticos son microorganismos vivos, principalmente bacterias que contribuyen a mantener o restaurar el equilibrio de la microbiota”. Con el mismo objetivo, los hábitos saludables, tanto de dieta y nutrición como también las prácticas de higiene íntima, son fundamentales. “Los tipos de probióticos que se pueden indicar en tratamientos de pacientes con fallos de implantación o en tratamientos de reproducción asistida, generalmente son de uso vaginal”, precisa Mielnikowicz y completa: “Se trata de un tratamiento local que se coloca por vía vaginal durante 7 a 10 días. Esto ayuda a una recuperación del equilibrio de la microbiota. En el caso de que haya una indicación de realizar un tratamiento de probióticos orales, se puede también recurrir a fuentes alimenticias como el Yogurt, el kéfir, el chucrut. Y, sino también, tomar probióticos vía oral que pueden ser comprimidos o también jugos como el kéfir que vienen saborizados, gasificados, que son más tolerantes para las pacientes y pueden incorporarlos a su fuente alimenticia o a su dieta diaria”.
Existen formas de regularizar las alteraciones en la microbiota y evitar problemas que puedan influir en la salud femenina y reproductiva. Por lo tanto, es fundamental consultar con un equipo profesional para obtener un diagnóstico adecuado y poder actuar en consecuencia.