Septiembre empezó con una nueva tanda de aumentos que vuelve a tensar el presupuesto de las familias de Colegiales y de toda la Ciudad. Transporte, trenes, subte y medicina prepaga ajustan sus valores, justo en los gastos que no se pueden patear para adelante: ir a trabajar, llevar a los chicos a la escuela, atenderse y sostener la vida cotidiana.
El aumento más fuerte del transporte corresponde a los trenes metropolitanos. Desde este 1° de septiembre, el boleto mínimo de las líneas Mitre, San Martín, Sarmiento, Roca, Urquiza, Belgrano Norte y Belgrano Sur pasó de $420 a $480 con SUBE registrada: una suba del 14,29%. Para el barrio, no es un dato abstracto: el Mitre y el Belgrano Norte son conexiones centrales para quienes salen desde Colegiales hacia Retiro, Núñez, Chacarita, el conurbano o el centro.
También aumentó el subte: el viaje general quedó en $1.753 con SUBE registrada y en $2.541,10 para quien no tenga la tarjeta nominalizada. Es decir, registrar la SUBE no es un trámite decorativo: la diferencia por cada viaje ronda los $788. El sistema conserva descuentos por cantidad de viajes mensuales, aunque para muchas personas el problema ya no es la fórmula sino llegar a fin de mes sin que cada combinación se convierta en una pequeña multa por trabajar lejos de casa.
Hay que hacer una precisión importante sobre los colectivos. La suba del 4,3% corresponde a las líneas bajo jurisdicción bonaerense: allí el boleto mínimo quedó en $1.158,97. En cambio, las líneas que dependen de la Ciudad de Buenos Aires aumentaron 4,1%, y el tramo de hasta tres kilómetros pasó a costar cerca de $888 con SUBE registrada. En Colegiales conviven ambas realidades, porque el barrio es una bisagra entre la Ciudad y el Área Metropolitana: muchos vecinos combinan líneas porteñas, provinciales y trenes para ir y volver de sus empleos.
A esto se suma la medicina prepaga. Las empresas informaron incrementos de hasta 3,11%, según compañía, plan y zona. Entre los aumentos comunicados aparecen Swiss Medical, Omint, Galeno, OSDE, Avalian y Sancor Salud. Las cuotas no suben solas: también se actualizan copagos y prestaciones, un detalle que termina de apretar a las familias que ya pagan una parte importante de sus ingresos para tener cobertura médica.
El contraste político es evidente. Una inflación que desacelera puede ser una buena noticia estadística, pero no implica que los precios bajen ni que el bolsillo respire de inmediato. Las tarifas siguen escalando, el tren salta más de 14% en un mes y la salud privada vuelve a remarcar. Para el vecino de Colegiales, septiembre no llega con alivio: llega con la SUBE más cara, la cuota médica más alta y el cálculo cotidiano de siempre, ese que se hace antes de salir de casa.