Scaloni movió el tablero: la prelista de la Selección ya late en Colegiales

La pelota todavía no empezó a rodar en el Mundial 2026, pero en cada café de Colegiales, en cada parrilla con tele prendida y en cada grupo de WhatsApp futbolero ya arrancó el verdadero campeonato argentino: discutir la lista de Lionel Scaloni. Porque el técnico campeón del mundo presentó oficialmente la prelista de 55 jugadores para defender la corona en Estados Unidos, Canadá y México, y como siempre ocurre en este país donde todos somos DT, aparecieron las sorpresas, los pibes, los históricos y las discusiones eternas.

La Selección argentina debutará el 16 de junio frente a Argelia por el Grupo J, mientras que la lista definitiva de 26 jugadores deberá ser entregada antes del 30 de mayo. Ahí se terminarán los sueños de algunos y empezarán las cábalas de todos.

En Colegiales, donde todavía sobreviven los bares con olor a café fuerte y partidos relatados a los gritos, la noticia cayó como cae un gol sobre la hora: con alivio, nervios y discusión inmediata.

Las sorpresas de Scaloni: pibes, apuestas y señales

El gran dato de la prelista pasa por varios nombres inesperados. El arquero Santiago Beltrán, de River, aparece como una de las apuestas más llamativas. También se destacan los juveniles de Boca Milton Delgado y Tomás Aranda, dos nombres que empiezan a colarse en conversaciones que hace apenas meses parecían ciencia ficción.

Scaloni volvió a demostrar algo que ya es marca registrada de este ciclo: nadie tiene el puesto comprado. El técnico mantiene la base campeona, pero mira el presente y premia rendimiento, personalidad y adaptación táctica. No importa tanto el apellido ni la tapa del diario. Importa sostener la idea.

Y ahí aparece otra vez esa lógica casi barrial del entrenador de Pujato: el grupo está por encima de todo.

Messi sigue siendo el faro

A los 38 años, Lionel Messi encabeza la lista y vuelve a convertirse en el centro emocional del equipo. Ya no corre como en 2014 ni gambetea como en 2011, pero sigue teniendo algo que ningún laboratorio del fútbol pudo fabricar: el peso simbólico de cambiar partidos solamente con estar.

Cada Mundial parece despedida y regreso al mismo tiempo. Argentina ya no depende exclusivamente de Messi como antes, pero todavía gira alrededor de su presencia. En una época donde muchos futbolistas parecen influencers con botines, Messi sigue teniendo algo de potrero silencioso y de jugador antiguo.

River y Boca meten presión en la lista

La presencia de varios futbolistas del fútbol argentino también alimenta el orgullo local y el debate mediático. River aporta nombres pesados como Montiel, Pezzella, Martínez Quarta, Acuña y el fenómeno Franco Mastantuono, mientras Boca aparece con Delgado, Di Lollo, Aranda y Leandro Paredes, que volvió al club y sigue orbitando la Selección.

La inclusión de Mastantuono genera entusiasmo puro. Con apenas 18 años, ya aparece como una de las joyas más importantes del fútbol argentino. Hay algo en él que recuerda a esos enganches viejos, atrevidos, insolentes, con cara de pibe y decisiones de veterano.

Los históricos que siguen firmes

Dibu Martínez, Cristian Romero, Otamendi, De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez sostienen la estructura del equipo campeón del mundo y bicampeón de América.

Scaloni no rompe por romper. Hace algo mucho más difícil: renovar sin destruir.

Mientras otros seleccionados cambian nombres por marketing o presión política, Argentina mantiene una identidad reconocible. Eso explica por qué la Selección logró algo rarísimo en la historia del fútbol argentino: generar confianza estable.

El Mundial más raro de la historia

La Copa del Mundo 2026 tendrá 48 selecciones y tres países organizadores. Será un torneo gigantesco, largo y físicamente agotador. Por eso la prelista de 55 jugadores funciona casi como un mapa de emergencia: lesiones, viajes, cansancio y suspensiones pueden cambiar todo en cuestión de días.

Scaloni lo sabe. El cuerpo técnico también. Por eso aparecen tantos nombres jóvenes y versátiles.

Porque los Mundiales modernos ya no se ganan solamente con talento. También se ganan con resistencia mental, logística y grupo humano.

La prelista completa de Argentina

Arqueros

Emiliano Martínez, Gerónimo Rulli, Juan Musso, Walter Benítez, Facundo Cambeses y Santiago Beltrán.

Defensores

Agustín Giay, Gonzalo Montiel, Nahuel Molina, Nicolás Capaldo, Kevin Mac Allister, Lucas Martínez Quarta, Marcos Senesi, Lisandro Martínez, Nicolás Otamendi, Germán Pezzella, Leonardo Balerdi, Cristian Romero, Lautaro Di Lollo, Zaid Romero, Facundo Medina, Marcos Acuña, Nicolás Tagliafico y Gabriel Rojas.

Mediocampistas

Máximo Perrone, Leandro Paredes, Guido Rodríguez, Aníbal Moreno, Milton Delgado, Alan Varela, Ezequiel Fernández, Rodrigo De Paul, Exequiel Palacios, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Giovani Lo Celso, Nicolás Domínguez, Emiliano Buendía y Valentín Barco.

Delanteros

Lionel Messi, Nicolás Paz, Franco Mastantuono, Thiago Almada, Tomás Aranda, Nicolás González, Alejandro Garnacho, Giuliano Simeone, Matías Soulé, Claudio Echeverri, Gianluca Prestianni, Santiago Castro, Lautaro Martínez, José Manuel López, Julián Álvarez y Mateo Pellegrino.

Colegiales también juega el Mundial

Aunque el Mundial se juegue a miles de kilómetros, en barrios como Colegiales el torneo ya empezó. Arranca en la mesa del bar, sigue en la vereda, explota en la oficina y termina en una discusión absurda sobre si tal jugador “tiene hambre de gloria” o “le pesa la camiseta”.

Argentina llegará otra vez como candidata. Y eso, después de décadas de caos futbolero, ya es muchísimo.

Porque antes la Selección era un incendio permanente. Hoy transmite algo extraño para el argentino promedio: tranquilidad.

Y quizá ahí esté la verdadera obra de Scaloni. No solamente armó un equipo campeón. Logró algo más difícil: que el país vuelva a sentirse representado dentro de una cancha.