Servicios: cuáles son los usuarios que conservarán los subsidios de luz y gas

La nueva disposición de la Secretaría de Energía trae consigo un cimbronazo en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). En un intento de afinar el lápiz y asegurar que los subsidios lleguen a quienes realmente los necesitan, esta medida afecta a casi dos millones de usuarios, quienes deberán confirmar su situación para no perder el beneficio.

Los usuarios residenciales que cuentan con la tarifa social en los servicios públicos de luz y gas tienen hasta fin de mes para volver a anotarse en el RASE. Esta disposición, que incluye a sectores de ingresos medios y bajos, busca garantizar que las ayudas económicas sean otorgadas de manera justa y precisa.

El Gobierno, mediante un minucioso cruce de datos, pretende verificar la consistencia de la información provista por los solicitantes del subsidio. Desde junio pasado, se ha implementado un proceso de revisión y eliminación de subvenciones que ya ha causado revuelo entre los beneficiarios.

La Resolución 90/2024, publicada el 5 de junio en el Boletín Oficial, estipula que aproximadamente 1.700.000 usuarios, que fueron incorporados automáticamente al RASE como hogares de bajos ingresos en 2022, deberán registrarse nuevamente de manera individual en un plazo de 60 días corridos. Este proceso culmina a principios de agosto, y quienes no cumplan con este requisito perderán el beneficio.

El Secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, enfatizó que, una vez vencido el plazo, las incorporaciones automáticas quedarán sin efecto. «El beneficio caducará para aquellos usuarios que no hayan completado la presentación individual,» declaró Chirillo.

La resolución también aclara que aquellos usuarios que ya se inscribieron previamente en el registro no necesitarán repetir el trámite. Sin embargo, las facturas de luz y gas verán un incremento significativo debido a los recientes aumentos y al mayor consumo generado por las bajas temperaturas invernales.

Los interesados en confirmar si ya están recibiendo algún beneficio pueden hacerlo a través de las páginas web del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre). Allí, deberán seleccionar la distribuidora de su servicio (Edesur, Edenor, Camuzzi, Metrogas, entre otras) y proporcionar el número de cliente, usuario, cuenta, servicio o suministro, según el modelo de factura. Luego, deberán hacer clic en “consultar”.

Para aquellos que aún no han completado su registro en el RASE, será necesario tener a mano:

  • El número de medidor y el número de Cliente/Servicio/Cuenta/Contrato o NIS que figuran en la factura de energía eléctrica y gas natural por red.
  • El último ejemplar del DNI.
  • El número de CUIL de cada integrante del hogar mayor de 18 años.
  • Los ingresos de bolsillo de cada integrante del hogar mayor de 18 años.
  • Una dirección de correo electrónico.

Podrán solicitar el subsidio aquellos usuarios residenciales cuyos ingresos sean inferiores a $2.979.728,50 y $3.635.268,77, dependiendo de la zona bioclimática de la Argentina y otros criterios de exclusión.

En el contexto actual de inflación, el acceso a las subvenciones para servicios básicos se vuelve más crítico. Las normativas actuales permiten que las familias con ingresos hasta 3,5 veces el valor de la Canasta Básica Total (CBT) puedan solicitar estos beneficios.

Los usuarios se dividen en tres categorías residenciales basadas en sus niveles de ingresos, según el esquema de segmentación vigente desde 2022. Los usuarios de altos ingresos (N1) deben pagar tarifas más altas, mientras que los de ingresos bajos (N2) y medios (N3) reciben bonificaciones, pero con un tope de consumo. Los últimos datos oficiales indican que los N1 son 5,3 millones, los N2 son 8 millones y los N3 son 2,7 millones.

Para más información, los interesados pueden consultar en las páginas web del Enargas y Enre, donde encontrarán los pasos a seguir y los requisitos necesarios para completar el trámite. En un panorama donde la economía sigue siendo un desafío, el acceso a los subsidios de luz y gas representa un alivio significativo para muchas familias argentinas.